América Latina es ya, desde hace unos años, uno de los mercados preferentes para las empresas europeas en general y las españolas en particular, dado su inmenso potencial de crecimiento y la amplia demanda tecnológica que sus organizaciones están experimentando en una gran variedad de áreas, con el software a la cabeza.
La apuesta por el continente americano es lógica consecuencia de las nuevas necesidades de sus empresas, cada vez más modernas, y de la existencia de un mercado cada vez más saturado en Europa, con lo que ambos escenarios acaban encontrándose el uno al otro.
México es un país idóneo para invertir en materia de tecnología, principalmente en el segmento de procesos externos de negocios (BPO), offshore, y servicios a la medida, según ha puesto de manifiesto el último informe de IDC. El país ha protagonizado grandes avances en servicios de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC) y durante 2008 los motores de crecimiento serán el mercado de outsourcing y el de seguridad, donde se espera una evolución superior al 30%.
No en vano, el mercado TIC en México superará los 43 mil millones de dólares este año, lo que supondrá un crecimiento del 9% respecto a 2007. El crecimiento esperado del mercado es conservador, como consecuencia de la situación económica mundial y de la incertidumbre y debilidad en el mercado internacional. Sin embargo, denota el gran esfuerzo del mercado TIC por mantener una progresión constante en cada uno de los segmentos que lo conforman.
En este halagüeño contexto, las empresas españolas optan cada vez más por exportar su actividad al mercado mexicano, también como una opción natural, ya sea por lazos culturales, de idioma e incluso de idiosincrasia con América Latina. Por ello, desde ipsCA hemos puesto en marcha un ambicioso plan para este mercado, en el que ya hemos llevado a cabo recientemente importantes proyectos relacionados con la autenticación y la firma digital junto a la consultora Neoris.
Esta nueva aventura tiene su origen en el fuerte auge que está experimentando, precisamente, la demanda de software, tras el que se esconde el impulso modernizador y global que guía a la nueva empresa latinoamericana, constituyendo un mercado estratégico en el que las aplicaciones de firma digital y autenticación -nuestra especialidad- y la tecnología en general encuentran un nuevo nicho que desarrollar, tal y como demuestran los informes más recientes.
Si nos ceñimos a los datos del periodo comprendido entre 1993 y la primera mitad de 2007, la inversión bruta de las empresas españolas en Latinoamérica ascendió a más de 129.000 millones de euros, con Venezuela, Chile, Perú, México y Argentina como los cinco países sudamericanos que mayor recepción experimentan. Por otra parte, y al igual que ha sucedido en la última década con la estructura de la actividad económica mundial, es el mundo TI el que más movimiento está aportando en los últimos años.
La certificación digital como ejemplo de software rentable
Como parte de este proceso modernizador en las empresas latinoamericanas, en las que el software debe desempeñar un papel protagonista, la rentabilidad y el rápido retorno de la inversión deben quedar garantizadas. En este sentido, la firma electrónica y la factura digital emergen como ejemplo perfecto de ambos preceptos, y creemos que la trayectoria de implantación de este tipo de tecnología puede seguir en México un camino parecido al de España, en el que ya se emiten al año cerca de 4.500 millones de facturas electrónicas al año (según datos del Ministerio de Industria español).
Las ventajas que la firma electrónica ha propiciado para el sector profesional europeo, como una mayor funcionalidad, manejabilidad, seguridad, indexación e importantes ahorros de costes y tiempo, resultarán por tanto igualmente atractivas para las empresas y profesionales latinoamericanos, con México y Argentina llamados a liderar esta revolución tecnológica.
Todo esto va en línea con las optimistas predicciones de la consultora IDC para Latinoamérica, en la que ya durante 2007 se produjo un despegue en el sector TI. De hecho, para finales de 2008 el dinamismo del sector habrá propiciado la creación de mercados maduros y sostenibles, en los que la actividad de usuarios y proveedores seguiurá llendo a más. Tras varios años de recuperación y crecimiento acelerado, estos mercados ya comienzan a dar signos de madurez, al tiempo que su interés continúa siendo cada vez mayor. En concreto, IDC habla de una industria TI fuerte en Latinoamérica en la que la desaceleración que ya está experimentando la economía global no repercutirá, con especial protagonismo de las regiones emergentes. Se espera que el sector TI crezca un 12,6% en Latinoamérica durante 2008, en contraste con el 5,5% de los Estados Unidos o el 5,9% de la Europa Occidental.
La inversión en nuevas tecnologías ha demostrado ser siempre un revulsivo para el avance empresarial, y México no es una excepción. Por ello, consideramos que ya constituye, dada la fortaleza de su tejido económico, uno de los motores principales en América Latina en cuanto a implantación de software y modernización tecnológica, y esperamos que continúe avanzando a buen ritmo durante los próximos años.